Consejo 1: La salud dental y el corazón

Una mala salud bucodental y en particular la periodontitis (conocida vulgarmente como piorrea) también incrementa el riesgo de sufrir cardiopatías isquémicas, en este sentido las sociedades Europeas y Americanas de cardiología ya han establecido que las enfermedades periodontales pueden ser un factor de riesgo para el infarto de miocardio, dando así recomendaciones concretas a sus cardiólogos para que actúen en esta dirección. Está demostrado que una adecuada prevención de esta periodontitis puede prevenir por lo tanto también muchos síndromes coronarios agudos que en la actualidad todo el mundo sabemos que representan una de las primeras causas de muerte.

Se ha demostrado ya la asociación entre patología de nuestras encías con una mayor velocidad de envejecimiento que probablemente se deba al proceso inflamatorio que esta periodontitis ocasiona. Así pues pensemos en nuestra cavidad oral no como ese sistema masticatorio que es importantísimo cuando nos faltan piezas dentales, o tenemos esas prótesis mal adaptadas que con los pegamentos no podemos conseguir que se adhieran correctamente, sino también en esa salud oral que cuando se pierde por un problema periodontal, el riesgo que esto implica para nuestra salud general.