Las incrustaciones dentales son la opción duradera más estética para restaurar muelas y premolares que han sufrido una caries extensa o una fractura, cuando la pieza ya no tiene suficiente estructura sana para un empaste convencional pero tampoco necesita una corona completa. En Dentin las fabricamos a medida para devolver la estructura, la funcionalidad y la estética al diente dañado, con la garantía de un tratamiento pensado para durar.
Según la superficie del diente que haya que restaurar, hablamos de inlay, onlay u overlay: el inlay se limita a la zona central entre las cúspides, el onlay cubre además una de ellas, y el overlay es la más extensa, cubriendo toda la cara masticatoria. Elegir uno u otro depende del daño real de la pieza, y es tu dentista quien lo determina tras valorar el diente. Esta distinción es clave para entender qué tipo de incrustación necesitas, ya sea un inlay o un onlay.
Las incrustaciones dentales son una técnica de restauración parcial utilizada para reparar dientes que han sufrido daños por caries o traumatismos, cuando la pérdida de estructura dental es muy extensa para un empaste convencional. A diferencia de los empastes tradicionales, las incrustaciones se fabrican a medida y posteriormente se cementan en el diente, adaptándose perfectamente a su forma y tamaño.
Sus principales ventajas:
Si tu diente ya no responde bien a un empaste, pide tu valoración gratuita y te decimos en tu primera visita si una incrustación es la solución adecuada para ti.
Queremos que decidas con toda la información, así que además de las ventajas, esto es lo que debes saber:
En tu primera consulta gratuita te explicamos con total transparencia si tu caso necesita una incrustación o si un empaste sería suficiente — nunca te recomendamos un tratamiento más complejo del que realmente necesitas.
En Dentin, el tratamiento de incrustaciones dentales lo realizan la Dra. Mercedes de Gracia (colegiada nº 28013259), con formación específica en odontología estética avanzada con composites (Dental Opera, 2017) y en estética dental por el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la 1ª Región (COEM, 2015), y la Dra. Irene García de Gracia (colegiada nº 28015903), con práctica habitual en odontología conservadora desde su incorporación a la clínica. Ambas trabajan con materiales de última generación para garantizar resultados naturales, resistentes y de alta calidad, adaptados a cada caso.
Cada tipo de incrustación dental tiene sus ventajas y consideraciones específicas, y su elección dependerá de factores como el tamaño de la restauración, la ubicación en la boca, la preferencia del paciente y la estética deseada.
Distinguimos entre diferentes tipos de incrustaciones en función del daño dentario y del área de la estructura que vayan a restablecer: Inlay, Onlay y Overlay.
Nuestros odontólogos en Madrid realizan todo el proceso en solamente 3 citas que se distribuyen de la siguiente manera:
No. El procedimiento se realiza con anestesia local, por lo que no genera dolor durante la intervención. Puede haber una ligera sensibilidad los primeros días tras cementar la incrustación, que desaparece por sí sola sin necesidad de tratamiento adicional.
«Incrustación» es el nombre general del tratamiento; inlay y onlay son los dos tipos según la extensión del daño. El inlay repara la zona central del diente sin cubrir ninguna cúspide, mientras que el onlay cubre además una o varias cúspides. En ambos casos el objetivo es el mismo: restaurar el diente con la máxima conservación de estructura sana.
Depende del material: las de porcelana o cerámica son las más duraderas y pueden mantenerse en perfecto estado durante muchos años, mientras que las de composite tienden a desgastarse antes con el uso. En ambos casos, una buena higiene oral y las revisiones periódicas alargan su vida útil.
Depende del tamaño de la lesión. Si la caries o fractura es pequeña, un empaste de composite suele ser suficiente. Cuando la pérdida de estructura es más extensa y un empaste no garantizaría la misma resistencia a largo plazo, la incrustación dental es la opción más duradera. En tu primera consulta gratuita valoramos tu caso y te recomendamos la solución más adecuada.
Es poco frecuente si el ajuste inicial es preciso y se mantiene una buena higiene, pero puede ocurrir con el paso de los años o por un golpe. Si notas que tu incrustación se mueve, se despega o duele, pide cita cuanto antes: cuanto antes la revisemos, más fácil es solucionarlo sin dañar el diente.
El precio varía según el material, el tamaño de la restauración (inlay, onlay u overlay) y el número de piezas a tratar. En tu primera consulta gratuita valoramos tu caso y te damos un presupuesto cerrado y sin sorpresas, sin compromiso.