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  • Foto del escritorFlorencio García

La lengua y su importancia en la salud bucodental



La lengua, ese órgano a menudo subestimado en nuestra boca, desempeña un papel vital en nuestra salud bucodental. Este órgano muscular, altamente vascularizado, tiene múltiples funciones esenciales que van más allá de simplemente saborear los alimentos. A través de esta entrada de blog, exploraremos la importancia de la lengua y cómo su estado puede revelar mucho sobre nuestra salud general.


Las funciones de la lengua


La lengua cumple cuatro funciones principales:


  1. Detección de sabores. Gracias a las papilas gustativas, la lengua detecta cuatro tipos de sabores: dulce, salado, ácido y amargo. También nos permite percibir la temperatura de los alimentos.

  2. Deglución. Participa en el proceso de tragar alimentos y líquidos, ayudando a dirigirlos hacia la garganta y el esófago de manera segura.

  3. Masticación. Colabora en la trituración de los alimentos, contribuyendo al proceso de digestión.

  4. Fonación. La posición de la lengua en la boca, en interacción con los labios y los dientes, influye en la pronunciación de los sonidos y en nuestra capacidad para hablar.


Las principales patologías de la lengua


La lengua, como cualquier parte del cuerpo, puede ser vulnerable a diversas patologías. Algunas de las afecciones más comunes incluyen:

  • Leucoplasia. Manchas blancas que pueden estar relacionadas con factores irritantes como dientes rotos, prótesis mal ajustadas, tabaco o alcohol.

  • Candidiasis. Presencia de hongos que se manifiesta como manchas blancas, a menudo acompañadas de enrojecimiento y sangrado al rasparlas.

  • Lengua geográfica. Caracterizada por la aparición de grietas en la lengua y relacionada con factores como deficiencias de vitaminas, estrés o cambios hormonales.

  • Lengua vellosa negra. Una afección benigna en la que el dorso de la lengua adquiere un color negruzco y con una apariencia velluda. Generalmente mejora al eliminar el consumo de tabaco, alcohol, café y té negro.

  • Cáncer de lengua. Puede presentarse como una úlcera que no se cura después de dos semanas o como manchas blancas o rojas inespecíficas.


Lo que la lengua revela


La lengua es un órgano en el que los profesionales de la salud pueden detectar muchas enfermedades sistémicas. Por ejemplo:


  • La falta de vitaminas A, B2 y C puede causar glositis, una inflamación de la lengua.

  • Enfermedades de la sangre como anemias o leucemia pueden manifestarse con placas dolorosas y sensación de quemazón en la lengua.

  • La diabetes a menudo se asocia con candidiasis en el dorso de la lengua.

  • Problemas hepáticos pueden llevar a un color amarillento en la lengua, conocido como ictericia.


Estos son solo algunos ejemplos de cómo cambios en la lengua pueden ser indicativos de problemas de salud más profundos. Por lo tanto, es esencial prestar atención a la salud de nuestra lengua y consultar a un profesional médico o con nuestros especialistas odontólogos si notas cambios significativos en su apariencia o función.


Los colores de la lengua y su significado


El color de la lengua también puede proporcionar pistas sobre la salud. Aquí hay una guía rápida de cómo saberlo:


  • Rosa. Indica una lengua sana y limpia.

  • Roja. Puede señalar un déficit de vitamina B o fiebre.

  • Púrpura. A menudo está relacionada con problemas circulatorios o cardíacos.

  • Amarilla. Puede ser el resultado del hábito de fumar o indicar problemas hepáticos.

  • Blanca. A menudo es un signo de infección por hongos o deshidratación.

  • Gris. Puede indicar problemas digestivos o úlceras gástricas.

  • Marrón. Generalmente, está relacionado con el exceso de café o té y una disminución de la saliva.

  • Negra. Puede deberse a una higiene oral deficiente o, en algunos casos, a condiciones médicas como la diabetes.


Cómo mantener la salud de la lengua


Mantener la lengua limpia es esencial para prevenir enfermedades y el mal aliento. Raspar la lengua después del cepillado dental ayuda a eliminar bacterias y células muertas. Esto se puede hacer con el cepillo dental, aunque los raspadores linguales suelen ser más eficaces.


Además de la limpieza, eliminar factores irritantes como dientes rotos o prótesis mal ajustadas, así como reducir el consumo de tabaco, alcohol y cafeína, contribuirá a mantener la salud de la lengua.


Finalmente, una dieta equilibrada y rica en frutas y verduras permitirá evitar la escasez de vitaminas que afectan negativamente a nuestra lengua. Mantener la lengua en óptimas condiciones es esencial para disfrutar de una buena salud bucodental y, en última instancia, contribuir a nuestro bienestar general.


Prestar atención a las señales que nos envía este pequeño, pero importante órgano puede ayudarnos a identificar problemas de salud temprano y tomar medidas preventivas. En resumen, ¡nuestra lengua habla mucho más de lo que pensamos!


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